[Columna] Manufactura Aditiva: El camino hacia una industria inteligente

En el inicio del 2020, la industria a nivel mundial se dio cuenta de la existencia de la dependencia de elementos o repuestos críticos que son importados, esto debido al cierre de fronteras por la pandemia que iniciaba. Debido a esto, tecnologías como la manufactura aditiva tomaron protagonismo en el momento que no existían las cadenas de suministros, ya que la impresión 3D entrega la capacidad productiva de fabricar piezas funcionales de geometría compleja incluso para uso directo.

Antes de la pandemia, la impresión 3D tenía fama de ser una tecnología para la fabricación de prototipos de una manera rápida y económica, puesto que su flujo de trabajo inicia directamente de un diseño digital y su proceso de fabricación reduce el uso de material disminuyendo el material de desecho. Sin embargo, la impresión 3D va más allá y su impacto hace posible que la industria camine hacía una producción más inteligente y también más respetuosa con el medio ambiente, donde se controla mejor el desperdicio de material, siendo más preciso, y donde se logra un mayor ahorro al hacer más sencillo el desarrollo de prototipos, utillajes o herramientas de fabricación, piezas o moldes.

El desarrollo de la tecnología también va de la mano al desarrollo de nuevos materiales lo cual hace incluso más versátil el uso de la manufactura aditiva en cualquier industria, pasando de la metalmecánica a la cosmética o alimenticia.

Lo importante de recalcar es que para la industria productiva o de procesos, la manufactura aditiva puede ser la solución para la elaboración de herramientas, fabricación bajo demanda y en mantenimiento y reparación. Con esto se disminuye el margen de error en la creación de piezas al poder supervisar el proceso y realizar cambios sobre la marcha, haciendo el proceso mucho más eficiente, rápido, abaratando costos sin necesidades de invertir en producir a gran escala.

Algunas ideas de usos son, por ejemplo: Verificar modelos conceptuales que te permita ver físicamente la forma general del objeto, si su tamaño corresponde al espacio donde debe de ir montado, dimensiones generales y muchas otras características del objeto. También se pueden hacer herramientas de apoyo para otros procesos productivos como fijaciones, guías de apoyo, moldes o modelos, pues la gran ventaja de fabricar herramientas de manufactura con 3D es la flexibilidad en geometría, tiempo de fabricación y costo cuando se compara con los métodos tradicionales de fabricación de estas piezas en CNC con metales y plásticos. Y otro punto importante es la fabricación de piezas de uso final como repuestos o piezas altamente personalizadas, cuando ya no existen en el mercado por obsolescencia, por altos costos de refaccionamiento o porque las piezas originales tardan semanas en llegar a planta y se necesita de un temporal.

Finalmente, con la fabricación aditiva en la industria impacta en la rapidez de producción, ya que permite un sistema flexible al reducir tiempos, logrando a la vez el desarrollo de nuevos productos facilitando la adaptación a un mercado cada vez más exigente y sobre todo impredecible.

Carlos Medina – Subdirector Centro para la Industria 4.0, Universidad de Concepción